El nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana, asumió el cargo el 15 de noviembre tras la renuncia de Santiago Peña. En una ceremonia oficial, Alliana prometió restablecer la confianza en el sistema financiero nacional, especialmente tras el cierre del banco Ueno Bank, que afectó a miles de ahorradores. En su discurso, Alliana anunció que los clientes afectados recibirán una compensación total.
La transición institucional fue celebrada por varios países. Venezuela, a través de su Cancillería, emitió un comunicado expresando su deseo de paz, estabilidad y bienestar para el pueblo paraguayo. Guatemala también saludó la asunción de Alliana y deseó éxito en su gestión. En Perú, la líder política Keiko Fujimori manifestó su respaldo al nuevo presidente y destacó el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Además, mandatarios como Raúl Mulino y Lula da Silva enviaron mensajes de apoyo, reafirmando su compromiso con los vínculos diplomáticos entre sus naciones y Paraguay. La Fiscalía brasileña, por su parte, pidió prisión preventiva para el expresidente de Paraguay, lo que podría afectar la imagen del nuevo gobierno.
La asunción de Alliana se produce en un contexto de crisis económica y financiera en Paraguay, donde el cierre del Ueno Bank generó una gran preocupación entre la población. La promesa de compensaciones busca reestablecer la confianza en el sistema bancario, pero la situación sigue siendo delicada.























