El presidente electo de Paraguay, Pedro Alliana, asumió formalmente el cargo este sábado en una ceremonia en la capital, Asunción. La transición marcó el fin del mandato de Santiago Peña, quien fue encarcelado previamente por orden judicial relacionado con el escándalo de Ueno Bank. Alliana, quien fue ministro de Educación bajo el gobierno anterior, presentó su gabinete y anunció su compromiso con la estabilidad económica y social del país.

La medida de prisión preventiva contra Peña fue adoptada por un juez tras investigaciones sobre irregularidades en el banco Ueno Bank, que involucraron a altos funcionarios. La Justicia determinó que la medida era necesaria para garantizar la comparecencia del exmandatario en los procesos judiciales. Aunque Peña no ha sido acusado de delitos graves, su ausencia del cargo ha generado incertidumbre en el gobierno.

La transición política se llevó a cabo en un contexto de crisis interna, con manifestaciones y protestas en varias ciudades del país. Alliana, elegido en las elecciones de 2023, ha recibido apoyos de líderes internacionales, incluyendo a mandatarios de Brasil, Perú y Panamá, quienes han expresado su deseo de mantener relaciones diplomáticas con Paraguay. Aunque la situación política sigue siendo delicada, Alliana ha prometido trabajar en la reconstrucción institucional y la recuperación económica.