El presidente de Colombia, Gustavo Petro, atribuyó las amenazas de atentado contra varios medios a la organización guerrillera ELN. La alerta surgió tras información de inteligencia, lo que motivó la decisión del mandatario de activar la capacidad del Estado para proteger las instalaciones y a los periodistas de las cadenas RCN, Caracol Televisión y la revista Semana.
El gobierno colombiano informó que se habían recibido alertas sobre posibles ataques contra medios de comunicación, lo que generó una respuesta inmediata. Las autoridades desplegaron medidas de seguridad para garantizar la integridad de los espacios de trabajo y de los periodistas. La medida se tomó tras una evaluación de los riesgos derivados de las amenazas recibidas.
El ELN, grupo insurgente que ha estado en conflicto con el Estado colombiano durante décadas, ha sido acusado en el pasado de realizar ataques contra medios y personas vinculadas a la prensa. Aunque no se ha confirmado un ataque concreto, la presencia de amenazas ha generado una reacción de alerta en el sector informativo. La situación refleja el contexto de inseguridad que persiste en el país, especialmente en zonas donde el grupo ha tenido presencia histórica.


























